TERCER GRADO
1.- ¿Por qué haces teatro? (En esta
no me comí mucho la cabeza)
R.: Antes de
comenzar a responder esta exhaustiva batería
de preguntas, quisiera hacer una pequeña
aclaración. Confieso que tenía un
sentimiento encontrado a la hora de
participar en esta sección. Como sabes,
llevo unos meses sin escribir en el foro,
tantos que en estos momentos lo que menos me
apetece es retomar la escritura, volver a
comunicarme con el grupo a través de ella,
pero también es cierto que por suerte o por
desgracia padezco una enfermedad que se
llama incontinencia verbal y, tal vez por
eso, deseaba fervientemente que llegara mi
turno de participar en esta sección del
Tercer Grado. Es una forma de desquitarme,
pero, por favor, que nadie interprete mis
comentarios como un ajuste de cuentas.
Demasiados problemas tuve en mis última
intervenciones en el foro como para no
escarmentar. Y es que ser tan sincero tiene
sus inconvenientes. No soy de los que tiran
la piedra y esconden la mano. Al contrario,
tiro la piedra y yo mismo acuso a la mano
responsable, incluso cuando hacerlo así sólo
me puede reportar graves perjuicios. Pero
"España y yo somos así, señora", y mucho me
temo que no cambiaré.
Y ahora sí, tras este obligado preámbulo,
voy a contestar las preguntas.
¿Por qué hago teatro?
Respuesta: En primer lugar, porque me gusta.
Después, porque distingue a quien lo
practica. En un mundo tan trivial y
ordinario como el presente, decir que haces
teatro te eleva sobre los demás. Si dices,
por ejemplo, que te gusta el fútbol, no eres
original. Y, cuidado, que a mí me gusta
mucho el fútbol, ya lo sabes... En cambio,
si dices que te encanta el teatro, incluso
que lo practicas, serás objeto de
admiración. "A mi me gustaría hacer teatro",
confiesa mucha gente. Y no es verdad. Si a
todas las personas que dicen eso les gustara
de verdad el teatro, harían teatro. No me
puedo creer que haya nadie que se prive de
hacer lo que más le gusta. Al que le gusta
viajar, viaja. Al que le gusta tunear
coches, tunea coches. Al que le gusta ir a
los toros, va a los toros. Y así podríamos
continuar hasta la saciedad.
A mi me gusta hacer teatro y por eso hago
teatro.
2.- ¿Has
estudiado alguna vez teatro, arte dramático
o algo similar?
R.: No.
Bastante estudio he tenido con la vida que
he llevado. La vida es puro teatro, ¿no? "El
mundo entero es un escenario y hombres y
mujeres sólo meros actores", dijo
Shakespeare. Cuando uno se saca el carnet de
conducir cree que ya está capacitado para
lanzarse a la carretera, pero eso sólo se
consigue cuando llevas unos cuantos miles de
kilómetros a sus espaldas. En el teatro pasa
lo mismo. Sólo después de subirte unas
cuantas decenas de veces a un escenario
puedes decir que sabes algo. Empirismo puro
y duro. Con esto no quiero decir que el
estudio no sirva para nada. Por supuesto que
sirve. En mi caso no, pero igual es porque
no pude, que esa es otra... y, tal vez,
lamentándolo mucho, insoluble.
3.- ¿Desde
cuando haces teatro? (Uf...)
R.:
Como
bien dices... ¡uf! Creo que hago teatro
desde que tengo uso de razón. En sentido
figurado, claro. En sentido estricto, desde
los 18 años. Es decir, corría el pasado
siglo... cuando de repente...
4.- Dime lo
primero que se te venga a la cabeza si digo
"TEATRO".
R.:
VIDA,
con mayúsculas. Y enumero algunas acepciones
que el diccionario da a esta maravillosa
palabra:
Fuerza o actividad interna sustancial,
mediante la que obra el ser que la posee. //
Unión del alma y del cuerpo. // Modo de
vivir en lo tocante a la fortuna o desgracia
de una persona, o a las comodidades o
incomodidades con que vive. // Alimento
necesario para vivir o mantener la
existencia. // Cosa que origina suma
complacencia.
Me quedo con lo de "alimento necesario para
vivir o mantener la existencia". Hermoso
¿no?
5.- ¿Te parece
importante ver teatro?
R.:
Me
parece fundamental. Absolutamente
imprescindible.
6.- ¿Y leerlo?
R.:
También por
supuesto. Leer, en general, es una de las
cosas más apasionantes de la vida. Y ahora
que lo digo, tengo una espina clavada en eso
de "leer teatro". Hace tiempo que lo sugerí,
pero, por hache o por be, por mi, "por ti,
por aquel, por ti que quedaste solo y el que
murió sin saber..." (canción de Víctor
Jara), el caso es que todo se quedó en mera
palabrería.
7.- ¿Cual fue
tu primer papel y en qué obra?
R.:
Como he
dicho anteriormente, debuté a los 18 años,
haciendo de burgomaestre Schmid en "El
retablo del flautista", obra de teatro que
en aquella época (primeros años de los
setenta) era de lo más transgresora. Baste
decir que "Tábano", el grupo de teatro
independiente más importante que a mi
entender ha habido en España, la habían
puesto en escena meses atrás. Tuve la
suerte, además, de hacer el papel
protagonista, compitiendo para hacer ese
papel con compañeros más mayores que yo.
8.- ¿Te dejó
satisfecho ese primer papel?
R.:
Guardo
un magnífico recuerdo de aquella
interpretación en la que incluso cantaba.
Sin duda, fue el mejor germen para iniciarme
en el teatro.
9.- De todo lo
que has hecho hasta la fecha, ¿qué personaje
es es el que más te ha llenado?
R.:
Para
empezar, ningún personaje es malo, todos
aportan cosas interesantes. Por suerte,
ninguno se parece a otro. El ánimo, la edad,
la época, las circunstancias personales...
todo influye. Pero si tengo que decidirme
por alguno, elegiría al que me he referido
en la pregunta número siete. Voy a decir una
vulgaridad, pero es lo mismo que ocurre con
el primer polvo, que siempre lo recordamos.
10.- ¿Y el que
menos?
R.:
Si he
dicho antes que ningún personaje es
rechazable, es que no ha habido ninguno que
no me gustara interpretar. Está claro que
puedes tener más simpatía por unos que por
otros, pero no hay ninguno que me haya
disgustado tanto como para merecer el olvido
o el desprecio.
11.- ¿A que te
dedicas fuera del teatro?
R.:
Soy auxiliar
administrativo de la Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha y en mis ratos libres
escribo crítica gastronómica... ¿o es al
revés?
12.- ¿Cuál ha
sido el consejo que más te ha servido dentro
del mundo del teatro?
R.:
Está mal
que lo diga, créeme que no es petulancia,
pero que yo recuerde, nunca me han dado
ningún consejo que haya resultado decisivo
en mi camino teatral. Lo que sí hay es muchas
influencias de personas y no necesariamente
relacionadas con el teatro. Vuelvo otra vez
a referirme al empirismo, ese conocimiento
que se origina desde la experiencia es para
mi fundamental en todos los órdenes de la
vida.
13.- ¿Con qué
actor o actriz te sientes más identificado?
R.:
No soy
excesivamente mitómano. He visto mucho cine
y mucho teatro y, obviamente, de entre todo
lo visto podría entresacar grandes
interpretaciones. Ahora bien, nunca
destacaría ninguna actuación personal si el
conjunto de la obra (cine o teatro) no me
llena. Por ejemplo, una de mis películas
favoritas es Ciudadano Kane, y por eso me
gusta Orson Welles, pero esto no quiere
decir que me guste todo lo que hizo
Welles... aunque casi. Me parece que he
elegido un mal ejemplo. Algo parecido me
ocurre en teatro. Me gustó mucho José Luis
Gómez en aquella inolvidable obra de Bertold
Brecht llamada "La resistible ascensión de
Arturo Ui", pero no todo lo que hace José
Luis Gómez me gusta... ¿o sí? ¿Otro mal
ejemplo? ¿A que va a resultar que soy más mitomano de lo que creo?
14.- De todo lo
que tiene que ver con el teatro ¿que es lo
que más te gusta?
R.:
Los
segundos previos al comienzo de cada
función. Se abre el telón y tú estás con el
corazón a doscientos por hora, compartiendo
escenario con unos compañeros que en ese
momento no son compañeros, son hermanos;
hermanos de sangre, almas gemelas que están
viviendo lo mismo que tú, están sufriendo lo
mismo que tú, están deseando lo mismo que
tú, quieren lo mejor para ti como tú quieres
lo mejor para ellos. Esos maravillosos
segundos no tienen precio. Si no fuera
porque he tenido la inmensa fortuna de
vivirlo en muchas ocasiones, sería capaz de
dar un brazo por experimentar esa sensación.
15.- ¿Y lo que
menos?
R.:
Voy a
ser original: cargar y descargar. Con gran
diferencia esto es lo que menos me gusta del
teatro. ¿Por qué no seremos un grupo de
teatro con la suficiente pasta como para
poder contratar trabajadores que hagan ese
tipo de trabajo? O, al menos, como sé que
eso es imposible, poder montar obras con
escenario vacío. O casi vacío, ¡coño!
16.- ¿Tienes
algún método de interpretación?
R.:
"Método,
ante todo, método". Es broma. Sería mucho
decir que tengo algún método de
interpretación, no se le puede llamar así,
pero es verdad que siempre procuro meterme
en la piel de cada personaje, tratar de
parecerme a él lo máximo que pueda, imaginar
qué haría o cómo resolvería cada momento de
la interpretación. En definitiva, le doy
vida. Naturalmente, la escena manda. No es
lo mismo hacer de Senecto en la escena
inicial, en la que hay una cierta (mucha)
tensión, que en la de la tortura, en la que
estoy convencido de que voy a morir sin
remisión. Es el personaje, "al que he dado
vida", quien me previene que mi muerte es
inminente. Y yo le creo y me preparo para
ello. No sé si eso es método o no, pero es
lo que yo hago.
17.- ¿Eres
maniático antes de entrar en el escenario? (Si
la respuesta es si, explica tus manías.)
R.:
No tengo
manías ni supersticiones. No creo en ellas.
18.- ¿En que
piensas para concentrarte antes de empezar
una obra?
R.:
En la
responsabilidad que contraigo cuando estoy
en escena con "mis hermanos". Jamás me
perdonaría un fallo que afectara al trabajo
de los compañeros. Y una vez pasó, pero lo
contaré cuando llegue la pregunta
correspondiente.
19.- ¿A que le
das más importancia cuando estas haciendo tu
trabajo en una obra?
R.:
A no
perder nunca la concentración. Es más,
mantenerla sin que
aparentemente se note que lo estás haciendo,
me parece el ejercicio más
dificultoso del trabajo teatral. No es lo
mismo pensar mirando fija y
detenidamente al techo (que no deja de ser
una postura lógica), que hacerlo
mientras estás atándote los cordones de los
zapatos. Ahí está el
intríngulis.
20.- ¿Que es
con lo que te has sentido mas satisfecho
siendo director en una
obra?
R.:
Bueno,
mi experiencia en ese sentido es
insignificante y no voy a
presumir de haber sentido demasiadas cosas,
pero dentro de esa pequeñez,
señalo la respuesta de los compañeros,
sentir cómo creen en ti, cómo esperan
de ti una salida ante cualquier
circunstancia adversa, la disciplina con la
que se dejan llevar depositando toda su
confianza en ti, en tu capacidad
para sacar adelante el proyecto. Es muy
gratificante, pero también debes
emplear toda la artillería pesada de tu
inteligencia para no fallarles. Así
lo veo yo, aunque repito que por mi
inexperiencia no soy el más indicado
para hablar. En todo caso, aviso aquí y
ahora, que me gustaría volver a
dirigir. Tiempo al tiempo.
21.- ¿Echas en
falta algo que te gustaría hacer como
actividad teatral?
R.:
He
apuntado o sugerido antes lo de la lectura
de textos
teatrales, aunque supongo que el taller, en
el que voluntariamente estoy al
margen, habrá cubierto o podría cubrir esa
carencia. También me gustaría que
alguien nos diera clases de maquillaje.
Cristina y las chicas que
coyunturalmente hacen esa labor, ponen todo
el empeño del mundo en hacerlo,
pero cuando se trata de caracterizaciones
muy puntuales, que requieren una
mayor concisión (Senecto, por ejemplo), esa
buena voluntad me parece
claramente insuficiente. Nunca me he quejado
ni me quejaré del trabajo de
los compañeros, faltaría más, pero en
ocasiones, cuando se me ha maquillado
y me he mirado en el espejo, me ha dado
cierto rubor salir a escena de esa
guisa.
22.- ¿Te
gustaría vivir profesionalmente del teatro?
R.:
Categóricamente, NO. Leí hace poco una frase
de Séneca que decía
que "la persona más poderosa es aquella que
es dueña de sí mismo". Siempre
he hecho lo que me ha dado la gana y no me
gusta estar atado a ningún
compromiso profesional. De la misma manera
que me considero un crítico
gastronómico aficionado pero "profesional"
como ninguno, prefiero que se me
considere actor "aficionado", pero
profesional como ninguno. Es la actitud,
la entrega, el rigor, la responsabilidad y
el compromiso lo que hace que te
sientas un simple aficionado o un buen
profesional.
23.- ¿Aspiras a
ello?
R.:
Me he
adelantado a la respuesta ¿verdad?
24.- ¿Cual es
tu actor y actriz favoritos?
R.:
Me parece que esta
pregunta es muy parecida a la número 13 y
casi
está respondida, pero para no quedar mal,
voy a citar dos que me gustan:
Actor, Kevin Kline. Actriz, Susan Sarandon.
En particular, ella, a quien
admiro también por su compromiso social y
político.
25.- Cuéntanos
alguna anécdota que te haya ocurrido en
alguna representación.
R.:
Decía en
la pregunta 18 que no me perdonaba fallar a
los
compañeros. Pues una vez hice una muy gorda.
Fue durante una representación
de "Los Pelópidas". Estábamos en escena Javi
Dávila y yo, y en un momento
dado tenía que salir Fernando (sí, el hijo
de Pili y Alfredo, el sobrino de
Sara y Óscar), que hacía de Mercurio en la
obra. El pobre, vestido de ángel,
con una faldita, unas alitas y montado en un
patinete, esperaba entre
bambalinas que yo le diera el pie para
aparecer en escena. Y en ésas que yo
me salto cuatro o cinco frases y cuando
quiero darme cuenta, se frustra la
aparición de Fernando, que se queda con un
palmo de narices, con su cara
angelical y sin entender por qué no había
podido salir recorriendo el
escenario montado en su patinete. Me
fastidió bastante. Menos mal que
Eduardo se inventó para él, sobre la marcha,
una "salida de emergencia".
Pero yo lo pasé muy mal y nunca me lo
perdonaré.
26.- ¿Comedia o
drama?
R.:
Comedia
cuando toca hacer comedia y la comedia es
buena, y drama
cuando tocar hacer drama y el drama es
bueno. ¿Qué más da? Es como cuando me
preguntan si me gusta más la carne que el
pescado. Depende de la
elaboración. Hay recetas de pescado
maravillosas y otras de carne para
chuparse los dedos. Si puedo, me como las
dos. En todo caso, y esto es una
opinión particular, creo que los actores con
poca experiencia se encuentran
más cómodos en la comedia, por inseguridad o
porque hacer reir les debe
parecer menos complicado, pero cuando creen
que ya tienen la suficiente
confianza y veteranía se inclinan más por
las obras dramáticas.
27.- Cuéntanos
cómo conociste
Caricato.
R.:
A través
de Eduardo, amigo de Cristina desde hace la
tira de
años. Después de un tiempo sin mucho
contacto, Eduardo llamó a Cristina para
hablarle de Caricato, y la animó a
participar en los clásicos entremeses de
los hermanos Álvarez Quintero. Obviamente, Cristina
dijo sí, y yo con ella.
28.- ¿Has
estado en otros grupos además de Caricato?
R.:
Sí, en
varios. Pero ninguno ha significado tanto
como Caricato.
29.- Dí una
sola palabra para definir al grupo Caricato.
R.:
Compromiso.
30.- ¿Por qué
te decidiste a pertenecer a Caricato?
R.:
Creo que
esta pregunta está ya contestada. Con
Cristina voy al
fin del mundo si es preciso.
31.- Dinos un
momento especial de tu vida en Caricato.
R.:
Aunque
se sale de lo meramente teatral, conservo un
gran recuerdo
del día que cumplí 50 años. Cristina, en
complicidad con la mayoría del
grupo y otros amigos, me regaló una fiesta
sorpresa en casa. Caí como un pardillo en la red tendida por todos
(especialmente Sara y Óscar que me
entretuvieron en su casa con inteligentes
argucias), lo cual demostró dos
cosas: que ellos eran magníficos actores y
yo más inocente que el bebé de
Belén y Rubén.
32.- ¿Qué obra
desearías hacer con Caricato?
R.:
Cualquiera en la que el director de turno
considerara necesaria
mi participación.
33.- ¿Qué
personaje te gustaría hacer con Caricato?
R.:
Pues lo
tengo un poco crudo para poder elegir,
porque el
principal director del grupo sólo me ve
haciendo papeles de viejo, o sea,
que el campo de actuación lo tengo muy
reducido. Y no lo entiendo, porque
él, que sólo tiene siete años menos que yo,
está consiguiendo sus mayores
éxitos interpretando a un personaje que,
según cuenta la historia, tiene,
como poco, la mitad de los años que registra
su carnet de identidad. El
reparto de Calígula está muy bien como está,
yo hago del viejo Senecto y
estoy encantado de hacerlo, pero creo que a
excepción de Escipión, podría
haber interpretado cualquier otro personaje.
Y lo mismo pienso del resto de
compañeros. En los grupos de teatro
aficionado no se puede ser tan riguroso.
Y mucho menos en el nuestro, tan limitado en
número y en las propias
características de cada uno de sus
integrantes. Por poner un par de
ejemplos, hemos visto a Pepe hacer de marido
de Emilia en "El ladrón" o a
Lidia hacer de madre de Sara y Dani en
"Familia". Por eso, creo, que dentro
de un orden y una lógica elemental, hay que
ser más versátil e
intercambiable; hacer de todo, en
definitiva. En cualquier caso, retomando
el hilo de la pregunta, siempre me gustó el
personaje que hacía Agustín
González en "Las bicicletas son para el
verano". Pero ahora que lo pienso,
es un hombre mayor ¿no? ¿no me estaré
encasillando?
34.- ¿Qué
cambiarías de
Caricato? (No vale decir nada)
R.:
Uf..., ésta
si que es una pregunta difícil. ¿Cambiar? En
lo colectivo no creo que se deban cambiar
muchas cosas. El grupo funciona porque es
una piña en la que hay gente implicada
hasta los tuétanos, lo cual ha propiciado un
método de trabajo consolidado y estable,
aparte del buen rollo y la magnífica
camaradería que existe entre todos sus
componentes, pero personalmente me gustaría
que todos fuéramos más abiertos y flexibles
ante las opiniones de los demás. En
demasiadas ocasiones nos la cogemos con
papel de fumar. Me fastidia que cuando
alguien, sea quien sea, expresa una opinión
diferente o contraria a la de la mayoría, se
le siegue la hierba bajo los pies. Creo que,
dando por descontado que todas las opiniones
merecen el máximo respeto, el debate siempre
es enriquecedor. Es bueno criticar, disentir
y polemizar, siempre que eso sirva para
fortalecer la solidez del grupo. Hago mía la
máxima de Voltaire: “no estoy de acuerdo en
lo que dices, pero defenderé con la vida tu
derecho a decirlo”. Antonio dijo algo así
como que le gustaría acabar con los
malentendidos. Por ahí también van los
tiros. En más de una ocasión me he mordido
la lengua y he hecho mutis por el foro
(nunca mejor dicho), por el bien de la
unidad del grupo, que me parece que está por
encima de mí y de quien sea. A estas
conclusiones he llegado, y, créeme, que me
duele, porque igual que a Unamuno le dolía
España, a mi me duele mucho Caricato.
35.- ¿Te ves
formando parte de otro grupo aparte de Caricato?
R.:
Rotundamente, no. Como dijo Javi Dávila,
"Caricato forever".
36.- ¿Qué
opinas de esta sección? (Aunque ya me lo has
contado, te dejo que lo digas aquí...)
R.:
He dicho
y lo reitero nuevamente, que esta sección es
lo más fresco, divertido y original que se
ha hecho en Caricato en mucho tiempo. Hay
que reconocer que tuviste una idea genial,
amigo Alberto. Una magnífica ocurrencia a la
que, me parece, estamos prestando menos
atención de lo que se merece. Lo digo porque
ese llamamiento que hiciste en el foro para
provocar la interacción en cada una de las
entrevistas, mucho me temo que ha sido
totalmente desoído por todos, yo el primero.
Y es una lástima, pero bueno... lo que
importa es que sigas con el mismo ánimo y la
mejor disposición para completar la obra
iniciada. Después, estaría muy bien reunir
todas las entrevistas en un librito y
regalar como recuerdo un ejemplar a cada
uno.
36.- Yo te voy
diciendo un nombre y al lado escribes un
adjetivo (sustantivo):
Aquí
necesito hacer otra aclaración. Me gustó
mucho la manera de referirse a
nosotros que empleó el "Chino". Eso de
ponernos a cada uno el título de una
película fue muy ingenioso. Lo cierto es que
yo tuve esa misma idea pero en
vista de que él me la pisó, he tenido que
modificarla. Tratando de ser tan
original como hubiera querido serlo si el
"Chino" no se me hubiese
adelantado, he llegado al siguiente delirio
mental:
- Edu:
Factótum
(el que desempeña todas las tareas en un
cometido, una
organización o una casa)
- Javi Davila:
Amicus certus in re
incerta cérnitur (el amigo verdadero se
prueba en la hora difícil)
- Cristina:
Omnia
vincit amor (el amor todo lo vence)
- Sara:
Primum
vívere, deinde filosofare (primero vivir,
después filosofar)
- Lidia:
Pedes in
terra ad sidera visus (los pies en la
tierra, la mirada en
el cielo)
- Dani:
Gutta
cavat lapidem non vid saepe cadendo (la gota
agujerea la
piedra, no por la fuerza, sino por la
constancia)
- Julián:
Ab imo
in péctore (a pecho descubierto)
- Jorge:
Memoria
praeteritorum bonorum (el pasado siempre se
recuerda mejor)
- Javi Balas:
Vis
cómica (fuerza cómica)
- Juan Vinuesa:
Erga
omnes (que tiene efectos para todo el mundo)
- Chino:
Litterarum radieces amaras, fructus dulces
(las raíces del estudio
son amargas, sus frutos dulces)
- Nani:
Ut dsint
vires, tamen est laudanda voluntas (aunque
falten las
fuerzas, sin embargo, debe alabarse la
voluntad)
- Juan:
Donec
eris felix multos numerabis amicos (mientras
seas feliz
tendrás muchos amigos)
- Conchi:
In medio
stat virtus (en medio está la virtud)
- Emilia:
Res
non verba (hechos, no palabras)
- David Beteta:
Ad astra
per aspera (hacia las estrellas a través de
las
dificultades)
- Antonio:
Labor
omnia vincit improbus (un trabajo ímprobo
todo lo vence)
- Oscar:
Ira
furor brevis est (el furor de la ira es
breve)
- Rubén:
Patines
et fortis se ipsum felicem facit (los
hombres pacientes y
valientes se hacen a sí mismos)
- Belén:
Deo
ignoto (el dios desconocido)
- Eva:
Qui tacet
consentire videtur (quien calla otorga)
-
Belén Jericó:
Vivere
parvo (vivir con poco)
- Noelia:
Mens
sana in corpore sana (mente sana en cuerpo
sano)
- Adri:
Hodie
mihi, cras tibi (hoy por mí, mañana por ti)
- David:
Veni,
vidi, vinci (vine, vi, vencí)
- Alberto (se admite
la crítica constructiva jeje...):
Trahit sua qüemqüe
voluptas (cada cual tiene una afición que le
arrastra)
- Nono:
Vitam
impendere vero (consagrar su vida a la
verdad)