Camuflado tras unos grandes bigotes

 

 

 

 

 

 

 

    

De Papá Noel con su hermano y sus hijos

 

 

 

 

 

  

 

   

   Dos "Juan Antonios"

 

 

 

 

 

 

 

 

     

 

 

Figurante de TV con Cristina y su hija.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     

En un paseo de San Sebastián

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        

 En el programa "Juego de niños"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     

Foto de archivo de TVE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    

Con Cristina, Dani y Lidia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  En la mili imitando a sus superiores

 

 

 

 

 

 

 

    

Una de sus pocas fotos con barba

 

 

 

 

 

 

 

    

"Los Pelópidas" en blanco y negro

 

 

 

 

 

 

 

    

Entrega de premios en El Álamo

 

 

 

 

 

 

 

 

    

Curro Jiménez y la Algarroba

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    

Foto realizada en el hotel en el que pernoctaron en San Sebastián durante el viaje a las jornadas de teatro de Éibar. (Vaya pie de foto largo)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    

Clausura Certamen 2008

 

 

 

 

 

 

 

 

    

Senecto en "Calígula" (en la foto con Jorge Aguado)

 

 

 

 

 

 

    

Estreno de "Familia" (con Javi y Lidia)

 

 
  J. A. Díaz (Nono)   Volver

 

TERCER GRADO

 

1.- ¿Por qué haces teatro? (En esta no me comí mucho la cabeza)

R.:
Antes de comenzar a responder esta exhaustiva batería de preguntas, quisiera hacer una pequeña aclaración. Confieso que tenía un sentimiento encontrado a la hora de participar en esta sección. Como sabes, llevo unos meses sin escribir en el foro, tantos que en estos momentos lo que menos me apetece es retomar la escritura, volver a comunicarme con el grupo a través de ella, pero también es cierto que por suerte o por desgracia padezco una enfermedad que se llama incontinencia verbal y, tal vez por eso, deseaba fervientemente que llegara mi turno de participar en esta sección del Tercer Grado. Es una forma de desquitarme, pero, por favor, que nadie interprete mis comentarios como un ajuste de cuentas. Demasiados problemas tuve en mis última intervenciones en el foro como para no escarmentar. Y es que ser tan sincero tiene sus inconvenientes. No soy de los que tiran la piedra y esconden la mano. Al contrario, tiro la piedra y yo mismo acuso a la mano responsable, incluso cuando hacerlo así sólo me puede reportar graves perjuicios. Pero "España y yo somos así, señora", y mucho me temo que no cambiaré.

   Y ahora sí, tras este obligado preámbulo, voy a contestar las preguntas.


¿Por qué hago teatro?
Respuesta: En primer lugar, porque me gusta. Después, porque distingue a quien lo practica. En un mundo tan trivial y ordinario como el presente, decir que haces teatro te eleva sobre los demás. Si dices, por ejemplo, que te gusta el fútbol, no eres original. Y, cuidado, que a mí me gusta mucho el fútbol, ya lo sabes... En cambio, si dices que te encanta el teatro, incluso que lo practicas, serás objeto de admiración. "A mi me gustaría hacer teatro", confiesa mucha gente. Y no es verdad. Si a todas las personas que dicen eso les gustara de verdad el teatro, harían teatro. No me puedo creer que haya nadie que se prive de hacer lo que más le gusta. Al que le gusta viajar, viaja. Al que le gusta tunear coches, tunea coches. Al que le gusta ir a los toros, va a los toros. Y así podríamos continuar hasta la saciedad.
A mi me gusta hacer teatro y por eso hago teatro.


2.- ¿Has estudiado alguna vez teatro, arte dramático o algo similar?

R.:
No. Bastante estudio he tenido con la vida que he llevado. La vida es puro teatro, ¿no? "El mundo entero es un escenario y hombres y mujeres sólo meros actores", dijo Shakespeare. Cuando uno se saca el carnet de conducir cree que ya está capacitado para lanzarse a la carretera, pero eso sólo se consigue cuando llevas unos cuantos miles de kilómetros a sus espaldas. En el teatro pasa lo mismo. Sólo después de subirte unas cuantas decenas de veces a un escenario puedes decir que sabes algo. Empirismo puro y duro. Con esto no quiero decir que el estudio no sirva para nada. Por supuesto que sirve. En mi caso no, pero igual es porque no pude, que esa es otra... y, tal vez, lamentándolo mucho, insoluble.


3.- ¿Desde cuando haces teatro? (Uf...)

R.:
Como bien dices... ¡uf! Creo que hago teatro desde que tengo uso de razón. En sentido figurado, claro. En sentido estricto, desde los 18 años. Es decir, corría el pasado siglo... cuando de repente...


4.- Dime lo primero que se te venga a la cabeza si digo "TEATRO".

R.:
VIDA, con mayúsculas. Y enumero algunas acepciones que el diccionario da a esta maravillosa palabra:
Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee. // Unión del alma y del cuerpo. // Modo de vivir en lo tocante a la fortuna o desgracia de una persona, o a las comodidades o incomodidades con que vive. // Alimento necesario para vivir o mantener la existencia. // Cosa que origina suma complacencia.
Me quedo con lo de "alimento necesario para vivir o mantener la existencia". Hermoso ¿no?



5.- ¿Te parece importante ver teatro?

R.:
Me parece fundamental. Absolutamente imprescindible.


6.- ¿Y leerlo?

R.: También por supuesto. Leer, en general, es una de las cosas más apasionantes de la vida. Y ahora que lo digo, tengo una espina clavada en eso de "leer teatro". Hace tiempo que lo sugerí, pero, por hache o por be, por mi, "por ti, por aquel, por ti que quedaste solo y el que murió sin saber..." (canción de Víctor Jara), el caso es que todo se quedó en mera palabrería.


7.- ¿Cual fue tu primer papel y en qué obra?

R.:
Como he dicho anteriormente, debuté a los 18 años, haciendo de burgomaestre Schmid en "El retablo del flautista", obra de teatro que en aquella época (primeros años de los setenta) era de lo más transgresora. Baste decir que "Tábano", el grupo de teatro independiente más importante que a mi entender ha habido en España, la habían puesto en escena meses atrás. Tuve la suerte, además, de hacer el papel protagonista, compitiendo para hacer ese papel con compañeros más mayores que yo.


8.- ¿Te dejó satisfecho ese primer papel?

R.:
Guardo un magnífico recuerdo de aquella interpretación en la que incluso cantaba. Sin duda, fue el mejor germen para iniciarme en el teatro.


9.- De todo lo que has hecho hasta la fecha, ¿qué personaje es es el que más te ha llenado?

 R.:
Para empezar, ningún personaje es malo, todos aportan cosas interesantes. Por suerte, ninguno se parece a otro. El ánimo, la edad, la época, las circunstancias personales... todo influye. Pero si tengo que decidirme por alguno, elegiría al que me he referido en la pregunta número siete. Voy a decir una vulgaridad, pero es lo mismo que ocurre con el primer polvo, que siempre lo recordamos.


10.- ¿Y el que menos?

R.:
Si he dicho antes que ningún personaje es rechazable, es que no ha habido ninguno que no me gustara interpretar. Está claro que puedes tener más simpatía por unos que por otros, pero no hay ninguno que me haya disgustado tanto como para merecer el olvido o el desprecio.


11.- ¿A que te dedicas fuera del teatro?

R.: Soy auxiliar administrativo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y en mis ratos libres escribo crítica gastronómica... ¿o es al revés?



12.- ¿Cuál ha sido el consejo que más te ha servido dentro del mundo del teatro?

R.:
Está mal que lo diga, créeme que no es petulancia, pero que yo recuerde, nunca me han dado ningún consejo que haya resultado decisivo en mi camino teatral. Lo que sí hay es muchas influencias de personas y no necesariamente relacionadas con el teatro. Vuelvo otra vez a referirme al empirismo, ese conocimiento que se origina desde la experiencia es para mi fundamental en todos los órdenes de la vida.


13.- ¿Con qué actor o actriz te sientes más identificado?

R.:
No soy excesivamente mitómano. He visto mucho cine y mucho teatro y, obviamente, de entre todo lo visto podría entresacar grandes interpretaciones. Ahora bien, nunca destacaría ninguna actuación personal si el conjunto de la obra (cine o teatro) no me llena. Por ejemplo, una de mis películas favoritas es Ciudadano Kane, y por eso me gusta Orson Welles, pero esto no quiere decir que me guste todo lo que hizo Welles... aunque casi. Me parece que he elegido un mal ejemplo. Algo parecido me ocurre en teatro. Me gustó mucho José Luis Gómez en aquella inolvidable obra de Bertold Brecht llamada "La resistible ascensión de Arturo Ui", pero no todo lo que hace José Luis Gómez me gusta... ¿o sí?  ¿Otro mal ejemplo? ¿A que va a resultar que soy más mitomano de lo que creo?


14.- De todo lo que tiene que ver con el teatro ¿que es lo que más te gusta?

R.:
Los segundos previos al comienzo de cada función. Se abre el telón y tú estás con el corazón a doscientos por hora, compartiendo escenario con unos compañeros que en ese momento no son compañeros, son hermanos; hermanos de sangre, almas gemelas que están viviendo lo mismo que tú, están sufriendo lo mismo que tú, están deseando lo mismo que tú, quieren lo mejor para ti como tú quieres lo mejor para ellos. Esos maravillosos segundos no tienen precio. Si no fuera porque he tenido la inmensa fortuna de vivirlo en muchas ocasiones, sería capaz de dar un brazo por experimentar esa sensación.


15.- ¿Y lo que menos?

R.:
Voy a ser original: cargar y descargar. Con gran diferencia esto es lo que menos me gusta del teatro. ¿Por qué no seremos un grupo de teatro con la suficiente pasta como para poder contratar trabajadores que hagan ese tipo de trabajo? O, al menos, como sé que eso es imposible, poder montar obras con escenario vacío. O casi vacío, ¡coño!


16.- ¿Tienes algún método de interpretación?

R.:
"Método, ante todo, método". Es broma. Sería mucho decir que tengo algún método de interpretación, no se le puede llamar así, pero es verdad que siempre procuro meterme en la piel de cada personaje, tratar de parecerme a él lo máximo que pueda, imaginar qué haría o cómo resolvería cada momento de la interpretación. En definitiva, le doy vida. Naturalmente, la escena manda. No es lo mismo hacer de Senecto en la escena inicial, en la que hay una cierta (mucha) tensión, que en la de la tortura, en la que estoy convencido de que voy a morir sin remisión. Es el personaje, "al que he dado vida", quien me previene que mi muerte es inminente. Y yo le creo y me preparo para ello. No sé si eso es método o no, pero es lo que yo hago.


17.- ¿Eres maniático antes de entrar en el escenario? (Si la respuesta es si, explica tus manías.)

R.:
No tengo manías ni supersticiones. No creo en ellas.


18.- ¿En que piensas para concentrarte antes de empezar una obra?

R.:
En la responsabilidad que contraigo cuando estoy en escena con "mis hermanos". Jamás me perdonaría un fallo que afectara al trabajo de los compañeros. Y una vez pasó, pero lo contaré cuando llegue la pregunta correspondiente.


19.- ¿A que le das más importancia cuando estas haciendo tu trabajo en una obra?

R.:
A no perder nunca la concentración. Es más, mantenerla sin que aparentemente se note que lo estás haciendo, me parece el ejercicio más dificultoso del trabajo teatral. No es lo mismo pensar mirando fija y detenidamente al techo (que no deja de ser una postura lógica), que hacerlo mientras estás atándote los cordones de los zapatos. Ahí está el intríngulis.


20.- ¿Que es con lo que te has sentido mas satisfecho siendo director en una obra?


R.:
Bueno, mi experiencia en ese sentido es insignificante y no voy a presumir de haber sentido demasiadas cosas, pero dentro de esa pequeñez, señalo la respuesta de los compañeros, sentir cómo creen en ti, cómo esperan de ti una salida ante cualquier circunstancia adversa, la disciplina con la que se dejan llevar depositando toda su confianza en ti, en tu capacidad para sacar adelante el proyecto. Es muy gratificante, pero también debes emplear toda la artillería pesada de tu inteligencia para no fallarles. Así lo veo yo, aunque repito que por mi inexperiencia no soy el más indicado para hablar. En todo caso, aviso aquí y ahora, que me gustaría volver a dirigir. Tiempo al tiempo.


21.- ¿Echas en falta algo que te gustaría hacer como actividad teatral?

R.:
He apuntado o sugerido antes lo de la lectura de textos
teatrales, aunque supongo que el taller, en el que voluntariamente estoy al margen, habrá cubierto o podría cubrir esa carencia. También me gustaría que alguien nos diera clases de maquillaje. Cristina y las chicas que coyunturalmente hacen esa labor, ponen todo el empeño del mundo en hacerlo, pero cuando se trata de caracterizaciones muy puntuales, que requieren una mayor concisión (Senecto, por ejemplo), esa buena voluntad me parece claramente insuficiente. Nunca me he quejado ni me quejaré del trabajo de los compañeros, faltaría más, pero en ocasiones, cuando se me ha maquillado y me he mirado en el espejo, me ha dado cierto rubor salir a escena de esa guisa.



22.- ¿Te gustaría vivir profesionalmente del teatro?

R.:
Categóricamente, NO. Leí hace poco una frase de Séneca que decía que "la persona más poderosa es aquella que es dueña de sí mismo". Siempre he hecho lo que me ha dado la gana y no me gusta estar atado a ningún compromiso profesional.  De la misma manera que me considero un crítico gastronómico aficionado pero "profesional" como ninguno, prefiero que se me considere actor "aficionado", pero profesional como ninguno. Es la actitud, la entrega, el rigor, la responsabilidad y el compromiso lo que hace que te sientas un simple aficionado o un buen profesional.


23.- ¿Aspiras a ello?

R.:
Me he adelantado a la respuesta ¿verdad?


24.- ¿Cual es tu actor y actriz favoritos?

R.: Me parece que esta pregunta es muy parecida a la número 13 y casi está respondida, pero para no quedar mal, voy a citar dos que me gustan: Actor, Kevin Kline. Actriz, Susan Sarandon. En particular, ella, a quien admiro también por su compromiso social y político.


25.- Cuéntanos alguna anécdota que te haya ocurrido en alguna representación.
 

R.: Decía en la pregunta 18 que no me perdonaba fallar a los compañeros. Pues una vez hice una muy gorda. Fue durante una representación de "Los Pelópidas". Estábamos en escena Javi Dávila y yo, y en un momento dado tenía que salir Fernando (sí, el hijo de Pili y Alfredo, el sobrino de Sara y Óscar), que hacía de Mercurio en la obra. El pobre, vestido de ángel, con una faldita, unas alitas y montado en un patinete, esperaba entre bambalinas que yo le diera el pie para aparecer en escena. Y en ésas que yo me salto cuatro o cinco frases y cuando quiero darme cuenta, se frustra la aparición de Fernando, que se queda con un palmo de narices, con su cara angelical y sin entender por qué no había podido salir recorriendo el escenario montado en su patinete. Me fastidió bastante. Menos mal que Eduardo se inventó para él, sobre la marcha, una "salida de emergencia". Pero yo lo pasé muy mal y nunca me lo perdonaré.


26.- ¿Comedia o drama?

R.:
Comedia cuando toca hacer comedia y la comedia es buena, y drama cuando tocar hacer drama y el drama es bueno. ¿Qué más da? Es como cuando me preguntan si me gusta más la carne que el pescado. Depende de la elaboración. Hay recetas de pescado maravillosas y otras de carne para chuparse los dedos. Si puedo, me como las dos. En todo caso, y esto es una opinión particular, creo que los actores con poca experiencia se encuentran más cómodos en la comedia, por inseguridad o porque hacer reir les debe parecer menos complicado, pero cuando creen que ya tienen la suficiente confianza y veteranía se inclinan más por las obras dramáticas.


27.- Cuéntanos cómo conociste Caricato.

R.:
A través de Eduardo, amigo de Cristina desde hace la tira de años. Después de un tiempo sin mucho contacto, Eduardo llamó a Cristina para hablarle de Caricato, y la animó a participar en los clásicos entremeses de los hermanos Álvarez Quintero. Obviamente, Cristina dijo sí, y yo con ella.


28.- ¿Has estado en otros grupos además de Caricato?

R.:
Sí, en varios. Pero ninguno ha significado tanto como Caricato.


29.- Dí una sola palabra para definir al grupo Caricato.

R.:
Compromiso.


30.- ¿Por qué te decidiste a pertenecer a Caricato?

R.:
Creo que esta pregunta está ya contestada. Con Cristina voy al fin del mundo si es preciso.


31.- Dinos un momento especial de tu vida en Caricato.

R.:
Aunque se sale de lo meramente teatral, conservo un gran recuerdo del día que cumplí 50 años. Cristina, en complicidad con la mayoría del grupo y otros amigos, me regaló una fiesta sorpresa en casa. Caí como un pardillo en la red tendida por todos (especialmente Sara y Óscar que me entretuvieron en su casa con inteligentes argucias), lo cual demostró dos cosas: que ellos eran magníficos actores y yo más inocente que el bebé de Belén y Rubén.


32.- ¿Qué obra desearías hacer con Caricato?
 

R.: Cualquiera en la que el director de turno considerara necesaria mi participación.


33.- ¿Qué personaje te gustaría hacer con Caricato?

R.:
Pues lo tengo un poco crudo para poder elegir, porque el principal director del grupo sólo me ve haciendo papeles de viejo, o sea, que el campo de actuación lo tengo muy reducido. Y no lo entiendo, porque él, que sólo tiene siete años menos que yo, está consiguiendo sus mayores éxitos interpretando a un personaje que, según cuenta la historia, tiene, como poco, la mitad de los años que registra su carnet de identidad. El reparto de Calígula está muy bien como está, yo hago del viejo Senecto y estoy encantado de hacerlo, pero creo que a excepción de Escipión, podría haber interpretado cualquier otro personaje. Y lo mismo pienso del resto de compañeros. En los grupos de teatro aficionado no se puede ser tan riguroso. Y mucho menos en el nuestro, tan limitado en número y en las propias características de cada uno de sus integrantes. Por poner un par de ejemplos, hemos visto a Pepe hacer de marido de Emilia en "El ladrón" o a Lidia hacer de madre de Sara y Dani en "Familia". Por eso, creo, que dentro de un orden y una lógica elemental, hay que ser más versátil e intercambiable; hacer de todo, en definitiva. En cualquier caso, retomando el hilo de la pregunta, siempre me gustó el personaje que hacía Agustín González en "Las bicicletas son para el verano". Pero ahora que lo pienso, es un hombre mayor ¿no? ¿no me estaré encasillando?


34.- ¿Qué cambiarías de Caricato? (No vale decir nada)

R.:
Uf..., ésta si que es una pregunta difícil. ¿Cambiar? En lo colectivo no creo que se deban cambiar muchas cosas. El grupo funciona porque es una piña en la que  hay gente implicada hasta los tuétanos, lo cual ha propiciado un método de trabajo consolidado y estable, aparte del buen rollo y la magnífica camaradería que existe entre todos sus componentes, pero personalmente me gustaría que todos fuéramos más abiertos y flexibles ante las opiniones de los demás. En demasiadas ocasiones nos la cogemos con papel de fumar. Me fastidia que cuando alguien, sea quien sea, expresa una opinión diferente o contraria a la de la mayoría, se le siegue la hierba bajo los pies. Creo que, dando por descontado que todas las opiniones merecen el máximo respeto, el debate siempre es enriquecedor. Es bueno criticar, disentir y polemizar, siempre que eso sirva para fortalecer la solidez del grupo. Hago mía la máxima de Voltaire: “no estoy de acuerdo en lo que dices, pero defenderé con la vida tu derecho a decirlo”. Antonio dijo algo así como que le gustaría acabar con los malentendidos. Por ahí también van los tiros. En más de una ocasión me he mordido la lengua y he hecho mutis por el foro (nunca mejor dicho), por el bien de la unidad del grupo, que me parece que está por encima de mí y de quien sea. A estas conclusiones he llegado, y, créeme, que me duele, porque igual que a Unamuno le dolía España, a mi me duele mucho Caricato.
 


35.- ¿Te ves formando parte de otro grupo aparte de Caricato?

R.:
Rotundamente, no. Como dijo Javi Dávila, "Caricato forever".


36.- ¿Qué opinas de esta sección? (Aunque ya me lo has contado, te dejo que lo digas aquí...)

R.:
He dicho y lo reitero nuevamente, que esta sección es lo más fresco, divertido y original que se ha hecho en Caricato en mucho tiempo. Hay que reconocer que tuviste una idea genial, amigo Alberto. Una magnífica ocurrencia a la que, me parece, estamos prestando menos atención de lo que se merece. Lo digo porque ese llamamiento que hiciste en el foro para provocar la interacción en cada una de las entrevistas, mucho me temo que ha sido totalmente desoído por todos, yo el primero. Y es una lástima, pero bueno... lo que importa es que sigas con el mismo ánimo y la mejor disposición para completar la obra iniciada. Después, estaría muy bien reunir todas las entrevistas en un librito y regalar como recuerdo un ejemplar a cada uno.


36.- Yo te voy diciendo un nombre y al lado escribes un adjetivo (sustantivo):

 

Aquí necesito hacer otra aclaración. Me gustó mucho la manera de referirse a nosotros que empleó el "Chino". Eso de ponernos a cada uno el título de una película fue muy ingenioso. Lo cierto es que yo tuve esa misma idea pero en vista de que él me la pisó, he tenido que modificarla. Tratando de ser tan original como hubiera querido serlo si el "Chino" no se me hubiese adelantado, he llegado al siguiente delirio mental:
 

- Edu: Factótum (el que desempeña todas las tareas en un cometido, una organización o una casa)

- Javi Davila: Amicus certus in re incerta cérnitur (el amigo verdadero se prueba en la hora difícil)
- Cristina:
Omnia vincit amor (el amor todo lo vence)
- Sara: Primum vívere, deinde filosofare (primero vivir, después filosofar)
- Lidia: Pedes in terra ad sidera visus (los pies en la tierra, la mirada en el cielo)
- Dani: Gutta cavat lapidem non vid saepe cadendo (la gota agujerea la piedra, no por la fuerza, sino por la constancia)
- Julián: Ab imo in péctore (a pecho descubierto)
- Jorge: Memoria praeteritorum bonorum (el pasado siempre se recuerda mejor)
- Javi Balas: Vis cómica (fuerza cómica)
- Juan Vinuesa: Erga omnes (que tiene efectos para todo el mundo)
- Chino: Litterarum radieces amaras, fructus dulces (las raíces del estudio son amargas, sus frutos dulces)
- Nani: Ut dsint vires, tamen est laudanda voluntas (aunque falten las
fuerzas, sin embargo, debe alabarse la voluntad)

- Juan: Donec eris felix multos numerabis amicos (mientras seas feliz tendrás muchos amigos)
- Conchi: In medio stat virtus (en medio está la virtud)
- Emilia: Res non verba (hechos, no palabras)
- David Beteta: Ad astra per aspera (hacia las estrellas a través de las dificultades)
- Antonio: Labor omnia vincit improbus (un trabajo ímprobo todo lo vence)
- Oscar: Ira furor brevis est (el furor de la ira es breve)
- Rubén: Patines et fortis se ipsum felicem facit (los hombres pacientes y valientes se hacen a sí mismos)
- Belén: Deo ignoto (el dios desconocido)
- Eva: Qui tacet consentire videtur (quien calla otorga)
- Belén Jericó: Vivere parvo (vivir con poco)
- Noelia: Mens sana in corpore sana  (mente sana en cuerpo sano)
- Adri: Hodie mihi, cras tibi (hoy por mí, mañana por ti)
- David: Veni, vidi, vinci (vine, vi, vencí)
- Alberto (se admite la crítica constructiva jeje...): Trahit sua qüemqüe voluptas (cada cual tiene una afición que le arrastra)
- Nono: Vitam impendere vero (consagrar su vida a la verdad)